Si sos vos nuevito en el terreno de las tragamonedas online, posiblemente te preguntaste alguna vez cuál es la distinción entre las de la vieja escuela y las nuevas.
Las máquinas de toda la vida habitualmente tienen 3 rodillos y escasas líneas de pago — por lo común entre 1 y 5. Los símbolos son los icónicos: frutas, BAR, sietes, campanas, herraduras. La forma de jugar es sencilla: girás los rodillos y esperás que coincidan los símbolos en una línea.
Lo bueno de las fruit machines es justamente esa pureza. Sin animaciones complicadas. Hacés girar y en segundos ves si ganaste o perdiste. Ideales para momentos breves.
Las slots de video revolucionaron todo. Actualmente podés encontrar slots con múltiples rodillos, decenas de miles de líneas, y funciones complejas como cluster pays, megaways, y multiplicadores progresivos.
Un fenómeno especial merecen las Megaways. Inventadas por Big Time Gaming, brindan hasta 117,649 formas de ganar en cada rotación, ya que el número de símbolos por rodillo fluctúa aleatoriamente.
Otro feature de las video slots son los features especiales. Estas rondas pueden duplicar las ganancias por 10, 100 o incluso 1000 veces. Sweet Bonanza, Sugar Rush, jackpot juego Gates of Olympus son representantes ideales de esta escuela de tragamonedas.
¿Cuál es mejor? Depende. Las tradicionales son apropiadas para momentos cortas y para entender la forma de jugar. Las nuevas ofrecen más entretenimiento con secuencias visuales, bonus rounds, y chance de ganancias enormes.
Lo que yo haría si recién estás iniciándote: probá los dos estilos en modo demo, sin invertir fondos reales. Una vez que comprendés qué te atrapa, ahí sí saltás a plata real con seguridad.